Conversar con el Padre

La oración…

Una palabra muy fuerte con un gran significado.

No todos sabemos que es orar,

No todos entendemos lo que significa orar.

Para enamorarse de una persona primero necesitamos conocerla,

Para conocerla primero necesitamos tiempo a solas con él o ella.

Lo mismo pasa con Dios,

Para conocerle,

Para entenderle necesitamos pasar tiempo a su lado, conversar con él y es justo ahí donde entra la oración.

Vivir en oración es vivir en comunión.

Darle tiempo a Dios también significa aprender a callar,

Aprender a escuchar y esa es la parte complicada.

¿Cómo discernir que lo que escuchamos realmente no es nuestro engañoso corazón?

¿Cómo reconocer que es el Espíritu quien nos habla?

Lo discernimos al estar en paz, al encontrar serenidad y sosiego en nuestra alma y nuestra mente.

Cuando logramos ese estado sabemos que quien habla, quien guía es el Espíritu.

Seguir los principios de la palabra,

Ser disciplinados en los mandamientos del Padre y darle paso en nuestra vida es fundamental para crecer espiritualmente,

Para avanzar y cumplir la voluntad divina.

Se constante, disciplinado, fiel y mantente en Fe.

Si lo haces veraz como todo empezará a cambiar.

Agradece, valora todo lo que Dios te ha dado hasta ahora porque aún faltan maravillas por ver.

Aún quedan bendiciones que recibir, aún queda amor por recibir.

Entrégate al señor, vacía tu mente, quebranta la carne y el Espíritu entrara y te transformara.

Créelo, pídelo, anhelalo y así será.

Pensamientos

Almas danzantes, sonrisas errantes, vidas enigmáticas.  Los segundos se detienen, el mundo parece ir más despacio, cada paso pareciera tener vida propia. Son sus miradas, el brillo de cada vida que ronda y pasa desapercibida para el resto. 

¿Qué mirar? ¿Qué pensar? Nada, simplemente nada.

Y aunque no lo perciban una dimensión oculta se mueve entre ellos, sombras y luces pasean, luchan y se encuentran en un rito que no tiene fin.  Insospechada y lejana de esta estadía terrenal penetran en lo más profundo, pierden y ganan aquello que nosotros llamamos esperanza.

Algunos se entregan al más profundo de los abismos, otros anhelan e incansablemente buscan la luz, buscan ese gran significado.

El mundo es un buen lugar por el que vale la pena luchar.

 Ernest Hemingway

El enfoque

Tener la mirada fija en sus ojos,

No perderlo de vista,

No perder el enfoque,

No perder la concentración,

No perder su esencia,

Vamos caminando y solemos a veces apagar esa divina conexión con el espíritu, esquivamos la mirada y dejamos de ver a Jesús.

Es una lucha continua, es una batalla.

Cómo retomar las energías perdidas?

Cómo retomar el camino descuidado?

La palabra y las enseñanzas del Padre nos recuerdan una y otra vez el camino: la oración.          

Busquemos detener el tiempo por breves instantes,

Mira a tu alrededor,

Mira a las personas,

Mira sus ojos, describe lo que sientes,

Mira la vida y libera tu cuerpo y tu mente para que pueda percibir cada olor, cada sonido, cada sensación.

Vivir a plenitud nos aleja de todo lo que envenena el alma,

Vivir a plenitud en oración nos acerca a Dios.

Agradece, vive en gozo, vive en el espíritu, vive en la oración.

Preguntas

Cuando existen preguntas existe una búsqueda, y aunque no todas las preguntas serán respondidas tu comunión con Dios será cada vez más grande.

La búsqueda solo te conduce a él, no existe otro camino ante tales confrontaciones.

No cierres tu corazón en la espera, se paciente y las respuestas que necesitas llegarán en su momento.

Las preguntas alimentadas por la curiosidad, por la sed de aprendizaje y sabiduría son puestas por el Espíritu Santo.  El Padre necesita que busquemos, pero necesita que busquemos siempre en el lugar correcto, sin apartar nuestro corazón de él. 

No enfoques tu mirada en el hombre, enfócate en él y en su palabra.  A medida que avanzamos su espíritu nos guiara y su sabiduría vendrá a nuestro corazón.

Se paciente y confía.

Recuerda que cada uno tiene una búsqueda personal, esa búsqueda nos conduce a él.

La fe entre otras cosas es sabiduría, es conocimiento, es entender al Padre.

La poesía es una tecnología de atención. 

Mientras leemos un poema el poema nos lee a nosotros.

Es una herramienta de iluminación.

La exigencia

¿Cómo saber que caminamos por el sendero correcto?,

Que tomamos las decisiones acertadas,

¿Cómo entender a veces la voluntad de Dios en nuestras vidas cuando todo parece tan gris, tan opaco?

Si algo nos exige la palabra es Fe,

Si algo nos exige Dios es santidad, entrega, amor, paciencia, entendimiento.

El entendimiento nace de su verdad, nace de su revelación en nuestra vida, en nuestro corazón.

No temas cuando todo parece no tener salida, 

No temas cuando crees que la oscuridad baña tus días,

No temas en ese momento y jamás temerás si te aferras a su mano,

Si te aferras a su palabra,

Si te aferras a la oración.

A través del hijo se llega al Padre,

A través del arrepentimiento se ablanda el corazón y le abrimos la puerta al Rey de Reyes,

Le abrimos nuestro corazón, lo vaciamos para ser llenos de él.

No es posible entender lo que esta fuera de nuestro alcance, 

No es posible explicarnos tanta divinidad, pero si es posible confiar,

Si es posible esperar en él y tener fe.

Es la fe la entrega y el arrepentimiento lo que nos hace libre.

Vivir la vida que hemos soñado,

Vivir siempre de la mano de Dios y cumplir su voluntad solo depende de nuestra entrega, de cuanta fe yace en nuestro corazón.

Depende de nuestro compromiso con el Padre, de nuestro amor por su hijo y su palabra.

Es la mirada vacía del caminante errante,
Los pasos gruesos, sonoros e incoloros,
La vida tenue y moribunda de tantos que simplemente me pregunto el porqué? A donde van? Qué hacen?
Pensamientos descifrables, vacíos infinitos, corazones tan marchitados.
Será la fe? La imaginación? El arte? El conocimiento? O todas juntas?
Parece que la musica lúgubre que retumba en mis oídos va dibujando cada palabra.
Quizás son simples pensamientos.

Ataduras

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Abrir el corazón y librarnos de ataduras no suele ser fácil.

Separarnos de tantos conceptos errados, borrar todo y empezar de 0 suele ser algo complicado, sin embargo, en la oración, en la alabanza, en nuestra acción, justo ahí se encuentran las maneras y las formas para aperturarnos, para librarnos y seguir creciendo, seguir aprendiendo, seguir acercándonos a la presencia del Padre y a su verdad.

No somos lo que pensamos, somos algo más, más hermoso, más dichoso, más puro, pero llegar a esa revelación, poder abrir los ojos y ver esa realidad depende de que tan abierto este nuestro corazón y que blando sea para que la semilla que Jesús ya planto pueda crecer.